lunes, 4 de febrero de 2008

Aventuras Fatales




Las lluvias de los años hicieron desaparecer las manchas de sangre del balcón aquel, por donde cayó a la calle el cuerpo semivivo de María Das Neves, luego de ser acuchillada en el abdomen y el tórax, ambas heridas muy profundas.
María alquilaba allí una pequeña pieza en el hotel familiar propiedad de Gerónimo Rizzi, un inescrupuloso italiano que había llegado al país con una cierta fortuna y se dedicó a comprar caserones para alquilar las habitaciones a otros extranjeros como él pero sin la misma suerte económica. Hasta allí llegó María y en ese lugar encontró la muerte a sus 18 años.
Das Neves era una portuguesa nacida en Lisboa, de padres burgueses muy bien acomodados y que les encantaba viajar por el mundo. A los 17 años la pequeña María ya conocía la gran mayoría de los países de la Europa Occidental y la familia tomó entonces la iniciativa de viajar a Sudamérica, para explorar nuevas experiencias y también ayudar a su hija a encontrar su vocación profesional para el estudio.
Por una cuestión de facilidad con el idioma recalaron en Brasil, la ciudad de Bahía donde permanecieron un mes y el matrimonio regresó a Portugal dejando a María estudiando danza con un tutor que la protegía y cuidaba del avance de sus prácticas.
Con el correr de los días María comenzó a hacerse de amigas y escaparse en salidas nocturnas. La relación con su protector se hizo difícil y éste escribió a los padres, sugiriéndoles una pronta intervención.
La chica escapó a Buenos Aires una mañana acompañada de una amiga brasilera. Tenían la idea de buscar trabajo y de comenzar una vida bohemia lejos del rigor europeo y con las libertades que ofrecía el nuevo mundo. Pero su compañera abortó el proyecto a las dos semanas, agotada por al presión psicológica y María decidió continuar sola, mientras sus padres recorrían Brasil tratando de ubicarla.
Al paso de los meses la vida se hizo complicada y María sobrevivía trabajando en un bar de mala muerte. El dinero no siempre alcanzaba y la paciencia de Gerónimo Rizzi era muy escueta; María debía pagar la habitación a base de favores sexuales para el italiano y sus amigos, muchachos sin demasiados modales, bastante violentos y abusadores de la condición desesperada de la adolescente, a ésta altura “la puta de Gerónimo”.
María Victoria Das Neves encontró la muerte una madrugada de julio. El cuerpo perforado con arma blanca apareció a media cuadra sobre la calle Chile. Tras caer por el balcón, ya herida, caminó un par de veredas hasta que el corazón no aguantó mas.
Murió al instante pero alcanzó a cerrar los ojos, mientras un río de sangre sorteaba baldosas y se derramaba a la calle.
Gerónimo Rizzi fue detenido y procesado por homicidio. Al salir en libertad vendió sus propiedades y regresó a Italia.La casa quedó abandonada y muchos vecinos juran ver el alma de María algunas noches de invierno, sentada en el balcón, tal vez esperando a sus padres para regresar a Lisboa.

2 comentarios:

Erika dijo...

Hola Sebastián, muchas gracias por eso que decís, vos tambien escribis lindo, lo que a mi me falta es imaginación, y es eso lo que me gustaría que fuese en gran parte todo lo que escribo y no la realidad de las cosas que me pasan, aunque explayarme en ellas me alivia bastante!

Abrazo!

**Paola** dijo...

Vecino! gracias por dejar tu huella en mi blog!...

Tu historia me genero suspenso, escribes muy bien! espero seguir leyendo más de tus archivos literarios!

Saludos...!!